Puerta de Gibraltar
Se le ha dado este nombre a un complejo sistema de ingreso compuesto por dos torres huecas, a través de las cuales se entraba en la ciudad. La primera de ellas se construyó sobre el foso y funcionaba como una fortaleza adelantada a la que se accedía a través de un puente. Actualmente, sólo es posible ver la mitad de esta torre. La segunda, de la que apenas se conservan restos, estaba adosada a la muralla y era el ingreso principal.
En la Edad Media esta puerta fue conocida como Bab Tarfa, es decir “la del extremo” y, también, como la Puerta del Fonsario, debido al gran cementerio que se extendía al exterior y que fue excavado bajo los edificios “Plaza Mayor”.
Aunque desde su descubrimiento se la había considerado islámica, las últimas excavaciones han sacado a la luz dos epígrafes castellanos, posiblemente relacionados con los autores de la constucción: el maestro de obras, del que sólo se lee con claridad el nombre -Juan- y el promotor, el rey Alfonso XI.

Puerta de Gibraltar