El arte contemporáneo, con su habitual inquietud y su tremenda ferocidad, aterriza cada nueva temporada en la Galería Ramón Puyol. Las puertas de este delicado lugar, atravesado por una hermosa columnata de norte a sur, siempre han estado abiertas tanto para las sorpresas finiseculares como para el nuevo arte con el que el siglo XXI nos vaya sorprendiendo.